


FUENTE:COFRADE.PASIONENSEVILLA.TV
Opinión. No es esto, no es esto.
El Diputado de Cruces.
No es este diputado sospechoso de estar en contra de las salidas extraordinarias, sino todo lo contrario y mis disgustos me ha costado. Pero lo ocurrido el pasado sábado y lo de junio hace un año no hace más que dar argumentos a quienes se manifiestan a favor de que no se permitan más de estas salidas (afortunadamente y todo hay que decirlo, tuvimos en mayo la salida de la Virgen del Buen Fin, todo un ejemplo de cómo deben ser estos actos).
Les cuento. Me situé a las ocho y diez en la esquina de Pages del Corro con Evangelista y estaba empezando a llegar a ese punto la banda que abría la procesión. A las nueve y media y cuando todavía no se veía el paso por el fondo de Pages del Corro (aquello no andaba ni para delante ni para detrás), ya harto y aburrido, decidí abandonar. En ese tiempo pude ver la cara de los niños que iban en el cortejo (todo un poema) y comprobar la desesperación de los que formaban parte de las representaciones de las hermandades invitadas, especialmente de las venidas de fuera de Sevilla, a las que se faltó al respeto. El domingo, el hermano mayor de una de ellas, además de contarme que estaban reventados, sólo sabía decirme: “Esto no tiene sentido, esto no tiene sentido”.
También pude comprobar como varias familias con niños pequeños tuvieron que irse sin ver a la Virgen, pues aquello se hizo insoportable para los chiquillos (“papá, ¿cuándo viene la Virgen”?). Una joven madre, bastante enfadada, algo comprensible, después, según contaba, de más de dos horas de espera entreteniendo a los niños, decía en voz alta cuando se iba: “Esto no tiene nada que ver con la devoción, sino con el fanatismo. Les quitan la ilusión a los niños y a los padres. Parece un concurso a ver quién está más tiempo en la calle”.
Pero como uno es un jartible, al llegar a casa puse la tele. ¡Y ya terminó de desmoronarse el chiringuito! Sin poder creérmelo, pude ver las risotadas, aspavientos, abrazos exagerados y demás de varios cofrades muy conocidos delante del paso. Una verbena, vamos y no es que en una procesión como ésta la gente tenga que ir como en un Vía-Crucis de Cuaresma, pero un mínimo de compostura si habría que pedir, ¿no? Porque, no es que la Virgen saliera para acompañar a sus hermanos en el disfrute, sino que éstos salieron a acompañar a la Virgen para contemplación de todo el pueblo, ¿verdad?
No sé lo que pasó. No sé si hubo demasiados azulejos que inaugurar (algo que se podría haber hecho en otro momento), no sé…. Sí tengo la impresión que, desde el principio, no se tuvo consideración ni con el pueblo que esperaba para ver la Virgen ni con las hermandades invitadas a la procesión. Y, aunque no se lo crean, cosas como estas no ayudan en absoluto. Los del disfrute claro que disfrutaron, pero a costa de dejar gente en el camino y eso, repito, no ayuda.
Una cosa más. Sé que lo que voy a decir es políticamente muy incorrecto, pero no me están gustando nada los tintes seudo-nacionalistas de mucho de lo que estoy leyendo y escuchando en los últimos días. Yo creo que la Esperanza, el Cristo de las Tres Caídas, la Estrella, el Cachorro,…, son patrimonio de la humanidad y, en particular, de todos los sevillanos y no propiedad de ninguna república independiente. ¿O es que me equivoco?
Por cierto, lo más importante. Por lo que pude ver (en la tele), la Estrella iba guapísima, más que nunca, si cabe. ¡Qué hermosura!
FUENTE:ARTESACRO.ORG
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